Cuando la noche llega, mi cuerpo empieza a escuchar esa melodías que sólo tu puedes tocar.
En él, tu vos se hace sentir en la profundidad de todo mi cuerpo y empiezo a desear que con tus manos toques las cuerdas de la gitarra que llevo dentro mi corazón, con tus delicadas y suaves manos, empiezo a desear que rosen todo mi cuerpo, para empezar a sentir tu calor.
Con tu labios se enciende el calor de mi cuerpo que me llega hasta el infinito, junto tus ojos se vuelven esa luz que brille dentro de mi corazón.
Tu respiros se convierten en esa fuerte onda que laten en mi corazón junto al pálpito de tu corazón que se convierte en la bateria que le da ritmo a mi cuerpo.
INICIANDO UN CONTRATAQUE.

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